Reino Unido elogia incautación de EEUU de petrolero, pero persisten tensiones sobre Groenlandia
Por JILL LAWLESS
LONDRES (AP) — La incautación por parte de Estados Unidos de un petrolero vinculado a Venezuela en el Atlántico Norte fue considerada por algunos como una medida unilateral de un gobierno estadounidense que prioriza a su país, con poco respeto por las opiniones de otros países. Pero el Reino Unido lo califica como un ejemplo de cooperación transatlántica en apoyo de las normas internacionales.
El gobierno del Reino Unido argumenta que la interceptación del buque por fuerzas especiales estadounidenses, respaldadas por apoyo marítimo y aéreo británico, junto con una promesa de garantías de seguridad de Estados Unidos para Ucrania, justifican los esfuerzos del primer ministro Keir Starmer para evitar que Trump abandone a los aliados europeos de Estados Unidos.
Otros afirman que eso es un pensamiento ilusorio, ya que la captura del presidente Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos y el renovado deseo de Trump de adquirir Groenlandia ponen los esfuerzos de Starmer por tender puentes bajo una tensión potencialmente intolerable.
El dilema de Europa
“El Reino Unido trata arduamente de hallar cosas positivas qué decir sobre todo esto”, declaró el jueves Bronwen Maddox, directora del grupo de expertos en asuntos internacionales Chatham House. “El petrolero ofrece a gobiernos como el de Keir Starmer una forma de apoyar a Estados Unidos sin respaldar todo lo que está haciendo”.
“Se puede ver el dilema: el Reino Unido y Europa no quieren provocar a Trump y a su gobierno, lo que podría poner en riesgo primero la defensa de Ucrania, segundo la defensa de Europa y tercero sus acuerdos comerciales”, explicó Maddox. “Pero están divididos, porque también quieren defender principios”.
Al informar a los legisladores británicos sobre la incautación del buque, el secretario de Defensa John Healey insistió en que el Reino Unido y Estados Unidos siguen siendo “los aliados más cercanos posibles en defensa y seguridad”. La OTAN, añadió, “es ahora más fuerte, más grande y más unida que nunca”.
Autoridades estadounidenses indicaron que la incautación del buque mercante Bella 1, y de un segundo petrolero interceptado en el Caribe, son parte de sus operaciones para tomar el control del petróleo de Venezuela tras la destitución de Maduro.
Healey hizo hincapié en un enfoque diferente, enmarcando la interceptación del petrolero cuando se dirigía a Rusia como una medida para apoyar a Ucrania y abordar la “flota en la sombra” de petroleros deteriorados utilizados por Rusia e Irán para evadir sanciones internacionales al petróleo.
“El año pasado, se estimó que Rusia vendió hasta 100.000 millones de dólares de petróleo sancionado, dinero que está financiando directamente ataques contra ciudadanos ucranianos”, dijo Healey. “Le debemos a los ucranianos intensificar estas operaciones en la sombra, y lo estamos haciendo”.
Starmer enfatiza lo positivo
Desde el regreso de Trump al cargo hace un año, las naciones europeas, incluido el Reino Unido, han batallado con cómo tratar con un presidente que ha impuesto aranceles a socios comerciales, abandonado organizaciones internacionales y ridiculizado a la OTAN, el pilar de la seguridad euroatlántica durante más de medio siglo.
El presidente francés Emmanuel Macron lamentó el jueves que Estados Unidos “se está alejando gradualmente de algunos de sus aliados y liberándose de las normas internacionales”.
Starmer continúa enfatizando lo positivo. El primer ministro de centro-izquierda ha hecho de mantener una buena relación con Trump un objetivo clave, y de mantener a Trump alineado con Europa sobre Ucrania.
Se ha abstenido de críticas directas, a pesar de la fuerte presión política para condenar los ataques de Trump al alcalde de Londres, Sadiq Khan, la crítica a la política de inmigración británica y la demanda de 10.000 millones de dólares contra la BBC. Ha declinado criticar el derrocamiento de Maduro, enfatizando que el Reino Unido apoya el derecho internacional sin decir si el ataque de Estados Unidos lo violó.
En una conferencia en París esta semana, autoridades británicas señalaron el compromiso del gobierno de Trump de proporcionar garantías de seguridad para Ucrania luego de un futuro alto el fuego como un resultado concreto de su enfoque. Healey dijo que esas garantías “no podrían ser más importantes”.
Pero no todas las diferencias pueden ser disimuladas. La insistencia de Trump en que adquirir Groenlandia, un territorio semiautónomo danés, es esencial para la seguridad de Estados Unidos ha obligado al primer ministro británico a adoptar una postura en desacuerdo con el presidente estadounidense.
Starmer ha dicho repetidamente esta semana que “sólo Groenlandia y el Reino de Dinamarca” pueden decidir el futuro de la vasta isla ártica.
Starmer habló con Trump la noche del miércoles y “expuso su posición sobre Groenlandia”, reveló la oficina del primer ministro en un breve resumen de la llamada. No se mencionó cómo respondió Trump.
Maddox dijo que la propuesta de Trump “de apoderarse del territorio soberano de un país europeo, miembro de la OTAN” es tan atroz que el “baile de Starmer de mantenerse bajo el radar comienza a parecer no sólo ridículo sino contraproducente”.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.